La empresa eléctrica de la Costera ‘Aplielec’ se implanta en Mauritania

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La compañía Aplielec, originaria de l’Alcúdia de Crespins y en la actualidad con sede en Xàtiva, es la beneficiaria de la adjudicación de la planta generadora de energía de 800 kb así como la red de distribución de alta y baja tensión de la ciudad de Chami, en Mauritania. Esta población de nueva creación aglutinará una gran cantidad de recursos empresariales y supone la puerta de entrada a un mercado tan emergente como es el africano. Para conocer todos los detalles hemos hablado con Vicent Perales, gerente de esta firma.

 

Vicent Perales, gerente de Aplielec

“Mauritania es una salida increíble a esta crisis que tenemos en España”

¿Cómo llega una empresa de l’Alcúdia a un lugar como Mauritania?

la foto (11)Circunstancias de la vida, muchas patadas… y alguna que otra estafa. El mundo africano es muy diferente al nuestro y hay mucha corrupción. Nosotros, tras tres años en Mauritania, hemos tenido que pasar por estas experiencias hasta que tuvimos la suerte de conocer a una persona seria, que ya había trabajado aquí en España y a partir de ahí nos fue probando pidiéndonos trabajos insignificantes para ver como respondíamos. Instalamos unos pequeños aerogeneradores apoyados con placas fotovoltaicas y un grupo electrógeno para alimentar dos máquinas de osmosis inversa de una fábrica de hielo para los pescadores. Tras dos empresas que no lo pudieron hacer funcionar, nosotros lo dejamos perfecto, suponiendo un avance tremendo para los trabajadores de la zona. A raíz de este montaje fue cuando se nos propuso hacer la instalación de la nueva ciudad.

Cuando hablamos de la creación de una nueva ciudad, entendemos un nuevo núcleo para vivir en mitad del desierto.

Sí, pero no son como las que conocemos de aquí. Son extensiones muy grandes de terreno, con casas de como mucho un piso de altura, con calles y trazados totalmente rectos. Las distancias entre los núcleos urbanos son muy largas y es cada 15 días cuando nos desplazamos para abastecernos de alimentos y de los productos que necesitamos.

Una ciudad que queda a caballo entre dos de las localidades más importantes.

Sí, está entre Nouakchott y Nouadhibou, que les separa una distancia de 500 kilómetros, en pleno desierto. La primera de estas dos ciudades es la primera ciudad empresarial y de negocios mientras que la segunda tiene una zona muy importante de pesca, con un puerto marítimo que lleva las minas de oro y dispone de la línea de tren más larga del mundo, adentrándose 700 kilómetros en el desierto del Sahara hasta Zouarat.

Estas nuevas viviendas son donde se instalan los trabajadores de la empresa que viajan para realizar las instalaciones.

la foto (13) 16.46.48Sí, estamos entre 15 días y mes y medio, depende de turnos. Toda la gente técnica y especializada sale de aquí y el peonaje sí es mauritano, ya que la gran carencia que tienen es esta parte. Es otra mentalidad y hay que estar muy encima de ellos. Igual están a mitad faena y se la dejan para rezar, cinco veces al día. Pero cuando te acostumbras ya es muy fácil.

Un incentivo más para los trabajadores de la empresa en unos tiempos muy complicados.

Todos nuestros operarios han respondido a la perfección y van rotando para ir y venir. Supone poder conservar el puesto de trabajo ya que posiblemente aquí no hay una continuidad que nos hubiera permitido conservar a la totalidad de la plantilla.

Acostumbrados a trabajar en nuestra zona, ¿qué supone este cambio de realizar estas tareas en pleno desierto?

Es muy complicado pero a la vez muy bonito. El desierto tiene cosas muy feas, pero también increíbles. Lo único que hace falta para vivir allí es mucha agua porque ya tenemos viviendas donde poder estar, tenemos placas fotovoltaicas para la energía, televisión… tenemos todas las comodidades de aquí en medio de la nada.

¿Qué futuro os planteáis tras este primer paso de expansión?

la foto (3) 16.46.43El futuro es muchísimo, siempre que haya ganas de trabajar. Queremos montar una sucursal de Aplilec en Mauritania para poder abastecer y dar mejor servicio y también queremos crear una escuela taller para que la gente que está trabajando con nosotros tengan las nociones básicas para realizar todos estos montajes. Hace falta mucho aprendizaje, ya que hay quienes no saben lo que es una tuerca o un cable de la luz. Por ello, queremos que aprendan en todos los niveles: a pastar, a utilizar el hormigón, a empisar… Para ello, estamos estudiando las subvenciones que otorga el gobierno mauritano y lo pondremos en marcha en seguida que tengamos ocasión. Tenemos también apalabrada una central eólica de 20 mb con la UTE Elecnor, una de las grandes del sector que, por ejemplo, está realizando el centro comercial más importante del país con 15 plantas de altura.

¿Qué ha supuesto Mauritania para Aplielec?

Es una salida increíble a esta crisis que tenemos en España. De 70 trabajadores que disponíamos nos quedamos en 21 y en nada nos íbamos a quedar en cuatro. Esta es la gran realidad de una gran parte de las empresas en nuestro país. Cuando nos surgió la oportunidad dimos el paso y nos arriesgamos a irnos a allí. Es una empresa a la que le llega el relevo generacional, garantizando el futuro de las inversiones y la continuidad y el crecimiento de este proyecto.

¿Un proyecto que veremos en un futuro en otros países?

Es una cosa que a día de hoy no sé. Quién me iba a decir a mí hace tres años que tenía que ir a Mauritania, cuando ahora voy como si estuviera en casa. El futuro dirá.