Inici Tecnologia La informática personal retrocede.

La informática personal retrocede.

per Colaborador

¿Tiene usted ordenador portátil o de sobremesa? ¿Desde hace cuándo? ¿10 años? ¿15? ¿20? Ahora pregúntese. ¿Para qué usaba el ordenador hace 10 años y para qué lo usa hoy? A un usuario normal le costará citar diferencias.  Prácticamente no hay nada que pueda hacer hoy con un ordenador y no pudiese hacer hace 15 años. Y si la respuesta es “usar internet”; sepa que hace 20 años ya se usaba internet en universidades y empresas. Únicamente ocurría que las conexiones en los domicilios no existían o eran muy precarias, pero donde había conexión aceptable, se usaba internet . Quien, con suerte, sí que tenía conexión en su casa, podía realizar compras online, descargar música o películas, jugar a juegos online, … todo lo mismo que hacemos hoy en día.

Podrá argumentarse que las películas no se veían en 4K, o que los juegos no eran tan hiperrealistas, pero seguíamos disfrutando las películas y jugando, sólo cambiaba la calidad de la imagen. Los usuarios, pese a tener ordenadores cientos de veces más potentes y capaces, simplemente los usamos para lo mismo.

Sin embargo, junto a toda esta mayor potencia y capacidad poco aprovechada, ha venido también una ola de problemas, incomodidades y anomalías creciente. En agilidad y  pequeños detalles, los computadores de hoy en día son peores que los de hace 15 años.

Para empezar,  da igual que el computador de hoy en día tenga una potencia bruta entre 100 y 1000 veces mayor que hace 15 años; desde que se enciende un ordenador con el botón hasta que éste responde con soltura a nuestros comandos, sigue transcurriendo demasiado tiempo. Con Windows 10, los computadores con una cierta edad y que no dispongan de SSD, toman bastante tiempo en arrancar. El mismo computador con Windows XP arranca en menos de la mitad de tiempo. Esto no es progreso, es retroceso. Obviamente, discutir esto es fácil: “cómprese un ordenador moderno con SSD” podré oir como respuesta. ¿Eso es sensato? ¿He de comprar algo muy potente y reciente, con un dispositivo ultrarápido (SSD) para que el sistema esté disponible (sólo disponible, no haciendo algo que yo haya ordenado) en un tiempo aceptable? Es como si, con su coche de 10 años, de repente, por dejarlo en otro garaje, tuviese que esperar cinco minutos después de entrar en el vehículo antes de poder meter la primera marcha y salir. 

Seguidamente tenemos el asunto de las actualizaciones, que plaga ya todos los dispositivos: teléfonos, cámaras, vehículos (aunque vd no sea tan partícipe en ello), etc. En el caso de Windows, las actualizaciones toman su tiempo, especialmente al apagar y encender el computador, y hasta hace no mucho se hacían cuando el ordenador era instruido… desde la sede de Microsoft, sin importar si a usted le venía bien renunciar a utilizar el computador durante, ¿15 minutos? ¿ 30? ¡Hasta tres horas he llegado a ver un ordenador estar inusable durante una actualización!. Y cuántas veces, he terminado de trabajar, he querido apagar el portátil, salir de la oficina, meterme en el coche y llegar a casa pero el ordenador me dice “No apague el equipo, instalando actualizaciones”… pero “¡Si no me queda batería y me tengo que marchar!”. Recuerdo los años 90 y los tiempos de MS-DOS, apagar el ordenador se hacía instantáneamente desde el interruptor, sin tener que esperar.

El problema de las actualizaciones no termina ahí. Habitualmente añaden funciones y amplían elementos. Por lo que son culpables de un deterioro en el tiempo de respuesta del equipo. Esto es muy visible con los teléfonos, actualizar su android o ios, puede comportar una respuesta menos ágil a sus gestos. Desde que coge el móvil hasta que puede contestar un mensaje, pasa más tiempo y el teléfono responde peor.

Hablando de agilidad en la respuesta, nos hemos acostumbrado a que no la haya. Es normal hacer clic en cualquier icono y que la respuesta se demore. Esto ocurre porque el ordenador realiza cientos y miles de operaciones de mantenimiento interno, contabilidad de datos, registro de eventos que no influyen directamente en la productividad que el usuario solicita. 

Muy relacionado con lo anterior, la llamada “telemetría” en Windows (que debe ser entendida como “espionaje” directamente), se suma a la batalla contra el funcionamiento fluido del computador. Microsoft, recoge datos acerca de cómo usted usa su computadora. Supuesta y probablemente la intención es mejorar el funcionamiento, pero la realidad es que cada vez, las actualizaciones, forzosas, crean más problemas por incompatibilidades con programas o componentes que hasta el momento funcionaban bien. Toda esta actividad ocurre a sus espaldas y requiere parte de la capacidad del computador. Así, cuando quiere cargar un programa, durante el tiempo que usted espera a usarlo, windows decide realizar otras actividades que retrasan ese arranque del programa

Otro aspecto, problemático y diría que dañino con los derechos de los consumidores, es el mínimo interés de los fabricantes y de Microsoft en facilitar la posibilidad de restaurar el ordenador a su estado original. Hace años, con cada ordenador se entregaban uno o varios discos para realizar una instalación del equipo limpia. La licencia del usuario venía en un documento. Al restaurar un ordenador a valores de fábrica, se disponían de todas las herramientas y el proceso estaba accesible. Pero eso era muy caro para los fabricantes, ¡ Los usuarios no se merecen tal cuidado y atención ! y están dispuestos a tragar con todo. Así que llegó el día en el que el ordenador, al ser puesto en marcha por primera vez le pedía al usuario que preparase él mismo unos discos de recuperación a base de seguir un largo proceso de grabación. Hoy en día, debes descargar los discos de la web de Microsoft, sin equivocarte en la versión que tratas de restaurar, y tras ello, por supuesto, prepara tiempo para que se vuelva a actualizar Windows hasta estar al día. ¿No quieres actualizar? Imposible, muchos dispositivos, especialmente tarjetas gráficas requieren la actualización de windows al día (o casi) para poder instalar a su vez, los drivers que también deberás descargar de su web. 

En fin, que si acepta lo que está ocurriendo con los ordenadores, no le debería importar comprar un coche que necesite estar en marcha 5 minutos antes de poder circular, deba visitar el taller frecuentemente y sin previo aviso, dejándolo tirado una mañana de cada cinco, y consuma más gasolina para tener la calefacción siempre en marcha incluso aunque usted tenga calor y encienda el aire acondicionado para estar fresquito.

Autor: Ignacio Pachés

Licenciado en Informática

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